La luna actual: satelite artificial

La luna actual: satélite artificial


Dos lunas ha tenido la Tierra: una natural, fija en su sitio, creada por Dios, pero destruída por el demonio. Otra artificial, transformada en base de control demoníaca. La luna natural era una luminaría, daba por sí misma luz; la impuesta artificial no da ninguna luz, sino que indujo tal atracción sobre la Tierra que desplazó su eje y la obligó a girar sobre sí misma. De esto se derivan todas las consecuencias negativas para la vida del hombre en la tierra.

Las tradiciones de los diversos pueblos ofrecen un testimonio corroborativo sobre la puesta en órbita de la actual luna y su culto. Muchos pueblos antiguos consideraron a la Luna como la principal de las dos luminarias. (1)

«El sol era de menor importancia que la luna en los ojos de los astrólogos babilónicos».

Si la actual luna ha sido, para muchos pueblos, la deidad suprema(1a), significa que un poder no divino se implantó en toda la tierra. El demonio se constituyó Príncipe de este mundo. Y el mundo está bajo su poder a través de la energía negativa que sale de la luna artificial.

¿Cómo apareció la actual luna?

Actualmente, en la ciencia oficial, hay tres teorías del origen de la luna actual:

1) La Luna actual se originó al mismo tiempo que la Tierra, formándose sustancialmente del mismo material, agregando y solidificando.

2) La Luna actual se formó no cerca de la Tierra, sino en una parte diferente del sistema solar, y luego fue capturada por la Tierra.

3) La Luna actual era originalmente una parte de la corteza terrestre y fue arrancada, dejando atrás el lecho del Pacífico.

Las tres teorías afirman la presencia de la Luna en una órbita alrededor de la Tierra durante miles de millones de años. Ninguna de estas tres teorías es verdadera, sólo elucubraciones, que provienen de la ignorancia y de la soberbia de algunos científicos, y de quienes los siguen, sin ningún fundamento en la realidad. El mundo actual está lleno de teorías que sólo existen en la mente de quien las concibe. A través de esas teorías se manipula, con el engaño, a las personas y se hace que el mundo gire en torno a una fábula.

La aparición de la luna actual habría ocurrido en un evento catástrófico, cósmico, el cual no tiene nada que ver con el que algunos científicos proponen en el hecho de que la Tierra haya capturado la Luna, sufriendo ésta mayores perturbaciones en los contactos cósmicos. Pues, esta consideración presupone que sólo existe una luna, no contempla una segunda luna.(2)

Otros, como Crombette, señalan que la actual luna no sería otra cosa que el resultado del enfriamiento de la misma Luna “divina” del Génesis. Teoría que considera la Creación como algo temporal y que, por lo tanto, toda ella tiende a su desaparición, a su final, el fin de lo creado, de lo material, quedando sólo lo espiritual, haciendo que la Creación material sea algo inconsistente, que sólo sirve para un tiempo, y que no se relaciona con el mundo espiritual. La relación es sólo temporal, pero no extratemporal. En este engaño caen muchos.(3)

Una teoría reciente propone otra solución: en base a un modelo computerizado, ha sido simulada la hipótesis que la cara oscura haya entrado en colisión con una segunda Luna más pequeña, a la velocidad de 7081 Km/h. Es la teoría de la colisión de dos lunas, las cuales existieron desde el principio, juntas, pero la energía solar desestabilizó a la más débil y pequeña, y se produjo la colisión. Una fue destruida en esta colisión y la otra, la luna actual, golpeada en su cara oculta y, por tanto, mostrando una topografía más alta y montañosa, y una corteza mucho más gruesa.(4)

Algunos estudiosos “alternativos”, ufólogos, insiders(5), retienen que la Luna sea un satélite artificial, creado de propósito por una raza extraterrestre como “base espacial” de monitorización, de control y de “escala” para sus incursiones sobre nuestro Planeta. El posicionamiento de la Luna alrededor de la Tierra habría determinado, por otra parte, la inclinación del eje terrestre respecto al plano de la órbita (de un ángulo de 23,5°), produciendo así el fenómeno de las estaciones, e influenciando el desarrollo de la vida sobre la Tierra mediante una diferente distribución de la radiación solar.

La Luna actual no es un satélite natural del planeta Tierra, sino artificial, que está detenida, pero que gira en modo no orbital alrededor de la tierra; oscura, sin vida, pero donde hay seres alienígenas viviendo en sus dimensiones.

Esta luna artificial es usada como base operativa por estas razas alienígenas -y por los hombres que sirven a estas razas- para controlar el planeta Tierra y la Humanidad. Este satélite está colocado entre el Sol y la Tierra para dar oscuridad a la Tierra, para que permanezca cubierta por un cono de sombra. Sin esta luna artificial siempre sería de día y la temperatura no cambiaría, no habría estaciones, estaría siempre templada.

Esta luna artificial gira en forma no orbital en torno a la Tierra con un ciclo lunar de 28-29 días. Y este giro es producido por la energía magnética que esta base alienígena dirige hacia el núcleo de la Tierra. Energía que induce la gravedad terrestre y bloquea al hombre sobre el planeta tierra(6), manteniéndolo en la tercera dimensión, imposibilitándolo que viva en otras dimensiones(7).

La luna artificial atrae al planeta tierra, y lo hace girar sobre sí mismo, y lo va arrastrando. Se produce así una medida de tiempo que no existe en la realidad, creada sólo por la atracción y el giro: las estaciones climáticas, el frío, el calor, el calendario solar y lunar son sólo modos de comprender esta atracción y este giro, pero no es un tiempo real. Se puede parar, puede cambiar, como sucedio en Josué, cuando el sol se detuvo y la luna se paró. Es un tiempo que sólo le sirve al hombre para organizar, de alguna manera, su vida y entenderse con los demás hombres. Pero es sólo accidental a la vida del hombre, no sustancial. No le sirve al hombre para dar sentido a su existencia, pues es algo creado artificialmente, que se puede modificar, a través de la manipulación de las frecuencias, por la misma máquina artificial, que es la luna. La noche, en sí, no existe. El sol siempre está ahí, fijo, estacionario. Pero el giro de la tierra, a causa de la luna artificial, hace creer al hombre que hay una noche, que un día termina y otro comienza. La medida del tiempo, entonces, está relacionada con la inclinación del eje de la tierra. Pero esa medida es falsa, ficticia, porque el tiempo no se mide por la inclinación del eje, sino por la frecuencia de la tierra, por su movimiento.

Con la luna artificial se quita al hombre su energía vital en el cuerpo, abajándolo a la tercera dimensión. De esa manera, aparece el cansancio, la debilidad, el sueño, las muchas enfermedades, la vejez, su vida se reduce en muchos años. El hombre vive poco tiempo a causa de la luna artificial y la manipulación de su ADN. Y su vida se reduce a sus pensamientos, sentimientos y obras que hace en lo material, en lo físico, en lo carnal, que le impide su camino evolutivo, tanto en lo espiritual como en lo material.

Notas:

  1. [cf. The Nihongi Chronicles of Japan (I.ii, in Transactions and Proceedings of the Japanese Society, vol. I [1896]) que relatan cómo “el cielo y la tierra . . . produjeron el dios de la Luna”. El Kalevala de los finlandeses recuerda un tiempo “cuando la Luna se colocó en órbita” (Rune III.35). C. Bezold en Boll, Sternglaube und Sterndeutung, p. 4. En la cosmología babilónica, el pecado de Dios de la luna (Nanna) se consideraba el padre del dios del sol Shamash (Utu), y se lo denominaba comúnmente “pecado del padre” (S. Langdon, Sumerian and Babylonian Psalms [1909), p. 193. F. Cumont notó la prominencia del pecado en el período histórico más antiguo de Babilonia y encontró «notable que al principio la primacía fue asignada a la Luna». (Astrology and Religion among the Greeks and Romans, p. 124; cf. Lewy, “The Late Assyro-Babylonian Cult of the Moon” ). Según Dabistan (cap. 29), una obra persa de los primeros tiempos islámicos, la Ka’abah de La Meca se dedicó originalmente a la adoración de la Luna. En el culto a la luna entre los antiguos árabes, cf. también Tuch, “Sinaitische Inschriften,” Zeitschrift des Deutsches Morgenlaendisches Gesellschaft III (1849), p. 202, and Osiander, “Vorislamische Religion der Araber,” ibid., VII (1853), p. 483. Cfr. I. Goldziger, Mythology among the Hebrews and its Historical Development (1877), p. 72ff. Los griegos consideraban que la Luna era más importante que el Sol: “La subordinación del sol a la Luna. . . Es una característica notable de los primeros mitos griegos. Helius ni siquiera era un olímpico, sino un simple hijo de Titán [Hyperion] ” (R. Graves, The Greek Myths [London, 1955] vol. I, sec. 42.1). Christoval de Molina (An Account of the Fables and Rites of the Yncas, transl. by C. R. Markham [London, 1873], p. 56) describió los sacrificios a la Luna de los nativos del Perú en el siglo XVI. También los indios de la isla de Vancouver asignaron mayor importancia a la Luna que al Sol (E. B. Tylor, Primitive Culture [New York,, 1929], p. 299), al igual que varias tribus en Brasil (ibid., Loc. Cit.)]

  2. [Un texto cuniforme describe la primera apariencia de la luna: “Cuando los dioses . . . fijaron el cresciente de la luna, para hacer que la nueva luna brillare con más fuerza, a fin de crear el mes. . . . La nueva luna, la cual fue formada en el cielo con majestad, se elevó en medio del cielo.” R. W. Rogers, Cuneiform Parallels to the Old Testament (New York, 1912), p. 46.]

  3. [Cf. H. Alfven and G. Arrhenius, “Two Alternatives for the History of the Moon,” Science 165 (1969), 11ff.; S. F. Singer and L. W. Banderman, “Where was the Moon Formed?” Science 170 (1970), 438-439: “ … La luna se formó independientemente de la Tierra y luego fue capturada, presumiblemente por una interacción de tres cuerpos, y estos eventos fueron seguidos por la disipación del exceso de energía a través de la fricción de la marea en un encuentro cercano». Más recientemente, un estudio de paleotides lunares ha demostrado que «la Luna no pudo haberse formado en órbita alrededor de la Tierra» (A. J. Anderson, “Lunar Paleotides and the Origin of the Earth-Moon System,” The Moon and the Planets, 19 [1978], 409-417). Debido a un cierto grado de inestabilidad en el sistema Sol-Tierra-Luna, «el origen planetario y la captura de la Luna por parte de la Tierra se convierten en una posibilidad dinámica fuerte» (V. Szebehely and R. McKenzie, “Stability of the Sun-Earth-Moon System,” The Astronomical Journal 82 (1977), 303ff. Cf. los efectos de tal evento sobre la rotación de la tierra fueron calculados por H. Gerstenkorn en Zeitschrift fuer Astrophysik, 36 (1955), p. 245; cf. idem, in Mantles of the Earth and the Terrestrial Planets, S. K. Runcorn ed., (New York, 1967); also idem in Icarus 9 (1968), p. 394.]

  4. [CROMBETTE, ¿Galileo… con razón o sin ella? Vol. II, pp. 53-60.: “¿En qué momento la luna ha definitivamente dejado de ser alumbrante por sí misma y ha presentado el régimen de las fases que nosotros conocemos? Es difícil responder con certeza a esta pregunta. El culto de la luna, aunque muy antíguo, parece posterior, o por lo menos poco anterior, al Diluvio… De todos modos, nosotros pensamos que la extinción de la luna debe haber tenido lugar hacia la época del Diluvio; decimos “hacia” esta época, porque Noé contaba ya en meses lunares antes de entrar en el Arca.” ].

  5. [Para un resumen exhaustivo lea el artículo «La Tierra tuvo dos lunas, nuevo modelo sugerido»]

  6. El evento cósmico que trajo la luna a nuestro sistema solar fue la destrucción de la Super Tierra…La luna de la tierra no provino de nuestro sistema solar… La luna se transportó por un portal a nuestro sistema solar… Construyeron la luna con nanorobots y la transportaron. Muchos seres vinieron en la luna, en su interior. La luna posee una supercomputadora, con la cual puede viajar en el espacio. Se programó la órbita alrededor de la tierra para acondicionarla a su biología y así pudieran ellos vivir…» ]

  7. [«Desde la luna, utilizando el principio básico de las frecuencias destructivas, se logra transmitir una frecuencia tal que limita la percepción de la vida misma a un rango específico. No significa que no exista el resto de la realidad, sino que no se puede ver, no se percibe», porque se limita el campo de la visión. A causa de la modificación genética el hombre, con sus ojos físicos, no puede percibir lo que existe en otra dimensión. Y, por lo tanto, el hombre sólo ve lo material, lo físico, pero no es capaz de ver lo etéreo, lo invisible, lo espiritual, que está junto a él, alrededor de él. La luna es una pieza muy importante para el demonio y sus seguidores. Sin luna, el hombre saldría de la esclavitud en donde se encuentra. El hombre y la tierra saldrían de la tercera dimensión, volverían a la quinta dimensión, que es la propia del alma en una carne espiritual, etérea. La Tierra, que está viva, tiende siempre hacia otras dimensiones, hacia otras formas de vida. En la 5 dimensión, la materia se espiritualiza, se hace invisible, etérica, teniendo el hombre un cuerpo material, pero espiritualizado, no sólo es carne o material biológico. En otras dimensiones se palpa el espíritu, el eter. La luna, lo que hace, es rebajar esa vida espiritual: «Lo que hace la luna es controlar, desde ahí, la frecuencia de inmersión toroidal total, en que se encuentra la tierra. Un toroide energético envuelve todo lo que está dentro de él. Controlando la frecuencia del toroide se controla la frecuencia de toda la matería que se encuentra dentro del toroide. Este principio también se utiliza en las naves espaciales… El toroide energético que envuelve a la tierra, y que controla y limita la frecuencia, la cual se puede percibir en la tierra, son las bandas Van Allen. Éstas se controlan desde la luna para dar ese efecto limitador, para rebajar la vida de la quinta dimensión a la tercera». En la tercera dimensión, el hombre tiene una carne que es sólo materia, sin posibilidad de espiritualizarse. La carne física no se vuelve invisible, etérica, permanece en lo que es, materia, carne. La tercera dimensión es la propia de la materia sin necesidad del espíritu para vivir, para obrar. Por eso, la carne sólo quiere carne, sólo entiende de carne, pero no de espíritu. El hombre está encerrado en esta tercera dimensión a causa de la luna artificial, que rebaja su existencia a una vida material, económica, racional, carnal, con una naturaleza sin la capacidad de espiritualizarse por sí misma. Por eso, el hombre, en la tercera dimensión, necesita de la dimensión de la Gracia y del Espíritu. Necesita una vida divina que le ayude a ir más allá de su vida material, humana, carnal, económica.]

  8. [La Dimensión no es un lugar que difiera de donde esté la persona. En el mismo espacio existen más niveles de vida real. El espacio, como el hombre lo entiende, no existe en la realidad. Es sólo un concepto sin fundamento en la realidad. Un concepto que le sirve al hombre para expresarse, para entenderse con otro, pero que no ofrece la realidad de la existencia. El mundo, el universo, es como una cebolla, con muchas capas. En cada capa viven seres de toda especie. En este mundo, abajado a la tercera dimensión, están los hombres, pero también hay otros seres, en la cuarta dimensión, que viven junto al hombre, pero que no se pueden ver. Las personas espirituales pueden captar su presencia. Cada Dimensión representa el estado evolutivo de la conciencia que ha hecho conocimiento de sí misma. Cuando se dice que un hombre vive en su mundo se está indicando que entiende y hace lo suyo, que ha hecho conocimiento de sí mismo, su conciencia está en lo que entiende y vive, pero no está, no es capaz de entender ni de obrar lo que para otros es simple.]