La Tierra no es plana

«La Tierra que originariamente era redonda se ha transformado en oblonga
a causa del satélite artificial Luna
que por atracción… la hace girar… la arrastra»
(Conchiglia, 24 junio 20114).

«… el Planeta Tierra fue el primer planeta creado… puesto en el centro del Universo… Tierra que ha daado vida a tantos otros Planetas… La Tierra es el Planeta más antiguo… más bello y más completo del Universo… Cada Planeta está inmóvil y rota sólo sobre sí mismo danzando para Mí» (Conchiglia, 8 julio 2014).


por Leroy E. Beskow


Introducción

Desde que en el siglo XV a.C. el líder hebreo Moisés (Mòsheh), autor de los cinco primeros libros de la Biblia, el libro de Job y el salmo 90, escribiera bajo inspiración divina, y para que todos lo entendieran antes que se conociera la ley de la gravitación universal, que “Dios extiende el norte sobre el vacío y suspende la tierra sobre la nada” (Job 26:7), una multitud de personas mal informadas ha estado tratando de poner estos dichos en ridículo. ¿Cómo puede ser que un cuerpo de material pesado pueda mantenerse en el espacio sin caerse? ¿Y por qué tiene que formar una esfera?

Lógicamente, es de esperar que el sol y las demás estrellas constituidas de gas de hidrógeno y helio; y los planetas, cuando recién formados eran una masa de material incandescente, fueran atraídos por la fuerza de gravitación hacia el centro de cada astro, tomando la forma de una esfera. Y por la misma razón, en el planeta no hay arriba ni abajo. Y los habitantes que están en el polo norte, que erróneamente decimos “arriba” de la Tierra, no son los únicos que pueden estar parados y los demás haciendo malabarismos para no caerse.

San Agustín de Hipona (354 ­ 430) argumentaba en contra de que hubiera habitantes en “las antípodas”. Es decir, “hombres que caminan con sus pies opuestos a los nuestros. Eso no es creíble en modo alguno”. Vemos, pues, que antes de la explicación de Isaac Newton acerca de la gravitación universal, todo eso parecía ser una locura.

Al principio de la Antigüedad clásica, hubo autores que sostuvieron que la Tierra era plana. En la mitología caldea, el mundo se representaba como un disco redondo y plano que flotaba en un océano como sostienen hoy los de la “Tierra plana”. Entre los filósofos griegos estaba Tales de Mileto, y Anaximandro que le daban forma cilíndrica. Aristóteles y Eratóstenes creyeron que podía ser una circunferencia, como ya había adelantado el profeta Isaías 40:22. Pero en general la idea era de una tierra plana.

La tierra esférica quedó fortalecida con Claudio Ptolomeo y Aristóteles. Pero desde el siglo IV d.C. algunos cristianos como Cirilo de Jerusalén, Juan Crisóstomo y Dícloro de Tarso, Severino y otros, volvieron al modelo de la tierra plana. Y en la Edad Media con la idea de una semiesfera asentada sobre una gran tortuga o cuatro elefantes, donde si alguno pasaba el ecuador podía perder la vida.

Pero bajo la influencia de la Reforma y sus estudios teológicos, dedicando mucho más tiempo al estudio de la Biblia que a las ciencias de la época, en 1685 se presentó el mayor descubrimiento científico: La ley de la gravitación universal, que seguramente mucho tuvo que ver la verdad bíblica, entonces única en el mundo (Job 26:7). Es decir que Dios estableció una fuerza universal que sostiene a los planetas en el espacio sin caerse, porque atrae todo lo cercano al centro de ellos. Pero el gran descubrimiento de Issac Newton no fue suficiente para que otros estudiosos de la Biblia la interpretaran mal, debido a la unión de dos errores, que unidos llegaronn a ser muy destructivos para la razón: La ignorancia y la tozudez.

Uno de esta clase de creyentes que publicó sus ideas en un folleto y finalmente en un libro en 1881, fue Samuel Rowbotham, afirmando que la Tierra es plana.6 Tras su muerte, sus seguidores se organizaron fundando una sociedad denominada «Flat Earth Society». Aunque inicialmente estaba establecida en Inglaterra, posteriormente se trasladó hasta California donde estuvo en actividad hasta mediados del siglo XX. En 1956 esta sociedad tomó nuevo impulso, cuando se refundo con el nombre de «Flat Earth Society Internacional» (Sociedad internacional de la tierra plana), siendo uno de sus objetivos desprestigiar la carrera espacial en la que participó Estados Unidos y la posterior llegada del hombre a la Luna.

Luego se formaron nuevas organizaciones tierraplanistas como el Creation Cosmo­logy Institute, la productora Kryptoz Media y un buen número de defensores independientes. Entre ellos se destaca, por su llamativa tozudez, el joven Oliver Ibáñez con cerca de 100.000 seguidores en la web, que acusó al astronauta español Pedro Duque de mentiroso, porque dijo que había visto la redondez de nuestro planeta.7 En su libro “La tierra plana”, Ibáñez acusa a todo el mundo científico de falsificar la verdad, y ocultar lo que él dice que sabe en base a lo que interpreta de 30 versículos de la Biblia. Fue esto que me movió a escribir este documento.

La ciencia y la teoría de la tierra plana

Si los científicos niegan que la tierra es plana, ¿por qué todos están de acuerdo en lo que dicen probar? ¿Qué ganarían con ocultar una verdad, para anunciar una serie de mentiras que con el tiempo serían “descubiertas” por unos creyentes? Entonces, ¿qué pruebas científicas presentan los tierraplanistas para negar todo esto? Examinemos las más importantes:

Desde hace más de tres milenios ya se negaba la tierra plana, debido a observaciones directas. Lo primero era ver cómo los astros visibles son redondos, y la luna esférica por la sombra que muestra en sus fases lunares. También veían cómo al alejarse las embarcaciones, éstas parecían hundirse en el mar, y lo último que se veía de ellas eran sus mástiles. Lo que no entendían era cómo el nivel del agua líquida y el límite de las aguas en estado gaseoso, también podían curvarse muy levemente y cubrir así todo el planeta, a pesar que en el libro bíblico de Job, capítulo 26 y versos 7,8 y 10 ya se lo anunciaba al establecerles Dios sus límites por gravitación. Por supuesto, hasta que estos pasajes bíblicos fueran explicados por I. Newton, costaba mucho entenderlos.

Lo más entendible era ver cómo las estrellas, la luna y el sol se los veía levantarse en el horizonte oriental. Y ante un mar calmo, ver la luna o el sol que sobresalían la línea de horizonte como si estuvieran cortados como una torta, hasta que al fin se los podía ver enteros. En el modelo que presentan los de la tierra plana, los astros siempre se los ve encima de la tierra enteramente redondos. Para ellos nunca hubo salida ni puesta de sol, como decimos comúnmente, debido a la rotación terrestre. Aunque parezca mentira, sólo creen en un alejamiento y un acercamiento de los astros dentro de sus órbitas.

Veamos el modelo que presentan en esta figura:

Figura 1

 

Según este modelo, el sol cuyo radio es de 695.508 km., y la tierra sólo 6.371 km., es decir más de 100 veces menor, en la figura los tamaños están invertidos sin explicación alguna. Y no solo eso: Aquí la Tierra es más grande que todo el universo conocido.

La Tierra estaría fundada sobre pilares, y éstos sobre una base de agua. Esto significa que si tomamos una roca de esta tierra y la tiramos al agua, ésta debería flotar como en la imagen de la figura 1.

Nunca podríamos haber visto un eclipse de luna, pues la tierra estaría siempre debajo.

Ellos sostienen que el agua en estado líquido, sobre el cual se basan los pilares de la tierra, está también sobre las nubes y no cae sobre nosotros gracias a una bóveda de material. Por eso ellos no creen en la existencia de otros planetas; ni que una sonda espacial humana haya podido traspasar los límites de la bóveda y llegar a Marte y a Júpiter. Para ellos todo es un invento de la NASA. Luego veremos por qué creen en un techo que sostiene el agua en estado líquido.

Siendo que creen en un mundo plano y estrellas dentro de la misma bóveda, no pueden explicar por qué desde el hemisferio sur las estrellas giran en sentido horario, pero en el norte en sentido contrario.

Si observamos la ubicación que dan a los continentes centrados en el polo norte, las distancias allí son más cortas, y las distancias continentales cercanas a la Antártida, se alejan considerablemente. Esto se ve más entre Argentina y Sudáfrica, y de ella a Australia.

figura 2

 

Como no creen en la rotación de la Tierra, no pueden explicar por qué viajar en avión hacia el este, como de New York a Londres, dura menos tiempo que a la inversa desde los mismos lugares, ya que no creen en la rotación terrestre hacia el este.

10º En la Tierra plana no habría estaciones, porque también sería un invento humano.

11º El centro del planeta genera un doble campo magnético, que se arquea como protección terrestre a grandes distancias de la tierra. En una tierra plana no se podría formar; la atmósfera actual disminuiría y la vida terrestre dejaría de existir.

12º Observe en la siguiente figura cómo tratan de explicar inútilmente la llegada de la noche:

figura 3

 

Ese punto blanco, en la parte oscura, representa el sol que está sobre el mismo disco terrestre, iluminando una zona como si fuera una esfera que rechazan, y encima la bóveda. Pero si la superficie fuera realmente plana, todo el disco recibiría luz y no habría noche, sino sólo una disminución de la luz solar. Además, el sol nunca se ocultaría en el horizonte.

13º Como no creen que la tierra permanece en el espacio por gravitación, argumentan que no es por gravitación universal que todo es atraído al centro de los astros, sino por la densidad de ellos. Pero la densidad no tiene direccionalidad, sino que es una relación entre la masa y el volumen de una sustancia. Es icorrecto creer que es por la densidad, que los astros se mantienen en el aire sobre la Tierra plana que dibujan. Una bola de plomo y una pluma de ave caen a tierra en distinto tiempo por la densidad. Pero en un espacio al vacío, donde las partículas del aire no las frenan, las dos caen al mismo tiempo por otra fuerza que no es la densidad y que los tierraplanistas no quieren admitir.

 

La Biblia y la teoría de la Tierra plana

 

Oliver Ibáñez, por mencionar a uno de ellos, defiende su teoría afirmando que la Biblia la apoya en 30 declaraciones inspiradas. Esto me movió a escribir este estudio, ya que trae confusión entre los creyentes y provoca el desprecio de los científicos hacia la Palabra de Dios.

1º― Según nos muestra la figura que los tierraplanistas presentan, nuestro planeta sería el único y el centro del universo, y tan grande como él.

a) Pero, por la Biblia sabemos que es Dios el que está en el centro universal (centro que ya anunciaba astrofísico Georges H. Lemaitre en su teoría cósmica expansiva), y nosotros no con él, sino en la parte más alejada, debido a que Dios ya sabía que aquí entraría la rebelión.

El profeta Isaías dice que cuando venga el Señor a juzgar al mundo, lo hará “de lejana tierra, de lo postrero de los cielos” (Isa. 13:5,9­11).9 El término hebreo quets significa extremidad, fin, límite, término, lo postrero. Por lo tanto, ni científica ni bíblicamente somos el centro universal.

b) También el profeta asegura que el cielo, donde mora Dios, no es una nube o un espacio etéreo, sino que es una “tierra” (hebr. “érets”), que está en el cielo como la luna y demás astros, es decir un planeta en el centro universal. No olvidemos que los justos que Dios lleve al cielo, serán transformados o resucitados para que “el cuerpo de nuestra bajeza” sea “semejante a su cuerpo de gloria” (de Jesús Fil. 3:20,21). Si fuéramos espíritus no necesitaríamos vivir sobre una tierra. Esto es importante, pues significa que nuestro planeta no es el único, como sostienen los tierraplanistas. Y la NASA no nos está mintiendo.

c) Confirmando a los científicos de que hay otros planetas, incluso habitados, la Biblia dice que unos días antes de la existencia de Adán y Eva, vinieron a ver la creación de la vida sobre nuestro planeta, “hijos de Dios” junto con “estrellas”, es decir ángeles o mensajeros de Dios (Job 38:7; Apoc. 1:20; 12:4), y no estrellas reales vivientes que cantan, como creen los tierraplanistas, basándose en estas figuras de lenguaje. Y Pablo confirma que hay muchos otros mundos habitados por familiares nuestros que nunca cayeron (Gál. 1:5; 3:15; Heb. 12:23). Estos planetas habitados no aparecen en la hipótesis tierraplanista.

¿Por qué no aparecen?

Porque ellos creen que el sol, la luna y las estrellas fueron creados después de la Tierra, y son los únicos astros extraterrestres que nombra Moisés en el cuarto día de la semana de la creación. Pero se equivocan, pues estos astros no fueron creados (hebreo bará) en el cuarto día de esa semana, sino asáh: trabajar en algo ya existente (Gén. 1:16). Y se lo confirma en Éxodo 20:11(asáh).

La tierra vacía (Gén. 1:2), el sol y los demás astros del universo fueron creados donde no había nada, mucho antes de la semana de la creación de la vida terrestre. Lo dice claramente Isaías: “Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente” (Isa. 48:13).10 Más textualmente dice: “Llamo yo a ellos, comparecen juntos” (A.Test. Interl. Hebreo­español IV: 155). Por eso en el libro de Job, Moisés dice que hubo hijos de Dios antes de Adán y Eva (Job 38:7).

La Tierra estaba cubierta por una faja de nubes (anán) oscuras (arafél) que cubría el planeta, impidiendo toda luz exterior y cubriendo el gran océano (Job 38:9; Gén. 1:2). Por eso Dios elevó esa cubierta de nubes, formando la expansión abovedada para cubrir el planeta esférico (Gén. 1:6­8). En el cuarto día “hizo” las cosas para que las nubes se despejaran y se viera por primera vez el sol y demás astros ya creados con el resto del universo.

2― La Tierra no está asentada sobre agua, sino mantenida en el espacio como “colgando” de la nada por la gravitación universal (Job 26:7). Justamente, es por esta gravitación universal, y no por su densidad, que los astros son esféricos, y donde todo es atraído a su propio centro en forma pareja. Y no es un invento de los científicos incrédulos, como dicen, sino por las pruebas del teólogo Isaac Newton.

3― Textos bíblicos mal interpretados:

a) Apocalipsis 20:9: Las palabras hebreas plátos (anchura de una superficie) y platús (ancho frente a su largo), no se refieren a todo el planeta, sino a una zona plana de horizonte a horizonte, que por la corta distancia no se lo ve curvado. La curvatura de la tierra y del agua se la aprecia cuando subimos a una montaña muy alta o la vemos sobre una sonda espacial. El texto dice: “Y subieron sobre la anchura de la tierra”. Si aquí hablara de la planicie de todo el planeta, no hubieran necesitado subir, pues ya hubieran estado en esa supuesta planicie. Por lo tanto, se trata de una mala interpretación.

b) Isaías 40:22: La palabra kjug (círculo, circunferencia) no es un plano, ni un disco, ni una semiesfera, ni una esfera. Es el trazo de una circunferencia o curva geométrica plana cerrada, cuyos puntos son equidistantes del centro. Es la figura del Arquitecto celestial entre cielo y tierra, expresada poéticamente con las figuras de “toldo” y “tienda”, es decir nuestra atmósfera, y el planeta Tierra. Si esto fuera real y no una figura de lenguaje, Dios estaría sentado sobre una línea de circunferencia y debajo de un toldo. Sería extraño, ¿verdad?

c) Daniel 4:11: Otra figura de lenguaje de un sueño, no de una realidad.

d) ¿En Mateo 4:8 Satanás le hace ver a Jesús todos los reinos en un mundo esférico? Jesús ni siquiera hubiera visto más que la ciudad más próxima hasta el horizonte. Y sobre una montaña solo un poco más. Y eso lo podemos comprobar hoy mismo. Si los tierraplanistas aseguran que Jesús pudo ver todo porque la tierra es plana, ¿por qué hoy ellos tampoco pueden ver todos los reinos del mundo desde la montaña más alta de la tierra? Es claro, pues, que Satanás le estaba haciendo ver a Jesús todo eso en su mente, no por los ojos como creen sin razonar.

e) Isaías 44:24: Ni una esfera ni un disco se pueden dilatar o extender como dicen, sino como figura de lenguaje.

f) Job 26:10: Los límites de los ríos, mares y océanos es la tierra seca.¿No lo sabían?

g) Salmos 104:5 y Job 9:6; 38:6: Los cimientos de la tierra se refieren a los cimientos bajo su superficie, no del cuerpo planetario. Y a esta superficie se le llama generalmente “mundo” (Sal. 9:8; 58:9; Prov. 8:29). Por eso en los textos bíblicos el “mundo” se regocija (1 Crón. 16:30), será juzgado y castigado (Sal. 9:8; 96:13; 98:9; Isa. 13:11), es turbado (Sal. 73:12); está enfermo (24:4), tropieza (Mat. 5:4); se le pueden quitar sus pecados (Juan 1:29), es amado por Cristo (Juan 3:16), etc.

Y este “mundo” poblado está fundado sobre las rocas basálticas, sobre las cuales también se basan los océanos (Sal. 18:15; 1 Sam. 2:8).

Entre este “mundo” de la corteza terrestres y el manto, están los “pilares” de roca, formando cavernas llenas de agua del “gran abismo” (Gén. 7:11), y otras con agua y petróleo en grandes depósitos desde el diluvio universal. Hoy se exploran esas cavernas, o “fuentes del abismo” (Gén. 7:11; 8:2). Por ejemplo, debajo del desierto de Sahara hay 100 veces más agua que la superficie del continente africano. Sin esas paredes rocosas a manera de columnas, que forman las cavernas con “las fuentes del abismo”, esa agua subterránea no existiría.

h) Aseguran que el mundo no puede estar girando con el sol en el universo, porque el salmista dice que la base de la Tierra “no será jamás removida” (Sal. 104:5). Pero en el mismo libro de Salmos dice que sí, será “conmovida” con “los cimientos de los montes” (Sal. 18:7). Y como la Biblia no se contradice, es una prueba más de que se refiere a dos clases de cimientos: los de la tierra en su totalidad por la gravitación universal, y los cimientos del mundo, donde están “los cimientos de los montes” con las rocas basálticas, en la corteza de la tierra y la vida en la superficie.

i) La “expansión” del cielo atmosférico: “Raquía” significa expansión, firmamento y bóveda. Y hoy sabemos que la expansión o atmósfera terrestre, es la misma aquí en Argentina que también cubre al otro lado del planeta en el Japón. Pero con una diferencia respecto al modelo tierraplanista: Si aquí estamos almorzando, y nuestros familiares están en Filipinas o Japón, y tratamos de comunicarnos, ellos responderán molestos porque los despertamos a mitad de la noche. Justamente, éste es el argumento que presenta la Biblia cuando Jesús venga en su gloria para hacer justicia. En el mismo día de su venida algunos estarán durmiendo por la noche (y recuerde que en la teoría de la tierra plana no puede haber noche, sino la luz de un amanecer o atardecer de un día eterno), y al mismo tiempo otros estarán trabajando durante el día en la zona opuesta, es decir donde los rayos del sol pueden iluminar la otra cara del mundo (Lucas 17:34­36). Vemos aquí una clara revelación bíblica de que nuestra tierra es esférica.

j) Proverbios 8:27,28pp.: Hemos visto en Isaías 40:22, que el Creador trazó un “círculo” (kjúg) en sus planes para nuestro planeta. Aquí Salomón agrega que también lo hizo para la atmósfera y sus límites para afirmar las nubes, que había elevado al formar la expansión (Gén. 1:6). Por eso dice que ese kjúg en el cielo atmosférico, lo hizo “sobre la faz del abismo” (tierra cubierta por el agua). Pero en la figura tierraplanista, Dios habría puesto ese límite circular (kjug) no a las nubes, como dice la Biblia, sino a los astros. Además para la tierra, ellos comprenden que kjúg forma un círculo redondo, que puede ser disco, esfera, etc.. Pero para el kjúg del cielo ellos sostienen que no es un disco ni una esfera, sino una semiesfera o campana. Vemos aquí otra contradicción.

k) Dicen que este cielo de forma semiesférica, está protegido del gran océano que aseguran que está también arriba, por un “toldo” (Sal. 104:3) y a la vez “como un sólido espejo” (Job 37:18). Como entonces los espejos eran de metal muy pulido, de estas dos expresiones figuradas eligieron la que les conviene, pero asegurando que no se trata de una comparación, sino de un metal real. ¿Y por qué también no sería un toldo real? Otra interpretación bíblica antojadiza. Ya vimos este problema en Job 38:5 cuando lasb“estrellas” cantaban en la semana de la creación, y ellos lo interpretan en forma literal (Esto es ya el colmo).

l) Josué 10:12,13: “Sol, detente en Gabaón. Y tú, luna, en el valle de Ajalón”. Esas regiones que menciona Josué, son muy pequeñas para que el sol alumbre sólo sobre ellas. Lo podemos ver en la misma figura de la tierra plana que dibujaron. Por lo tanto, tiene un sentido alegórico para señalar en qué dirección parecía verse el sol en esa tarde. Pero sabemos que no es el sol el que gira en torno a nuestro planeta, sino porque así lo podía entender la gente antes que se conociera la ley de gravitación (Sal. 19:5­7). Si hoy, a un científico de meteorología le preguntamos la hora de la salida y la puesta del sol, nos responderá: “Sale” a tal hora y “se pone” a tal hora, a pesar que sabe que es la tierra la que gira alrededor del sol. Y la Biblia se escribió para la mayoría, no solo a un grupo selecto de científicos.

m) Como mencionaba, ellos creen que además de las nubes, encima de ellas y de la bóveda que dibujaron, habría agua en estado líquido, porque “dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas” (Gén. 1:6). Entonces, como parece que no saben que las nubes están formadas por “agua” en estado gaseoso, estaríamos en un mundo sumergido en agua en estado líquido. Pero Moisés aclara en Job 26:8: “Ata (Dios) las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas”, a pesar de estar en el aire.

Justamente, los antediluvianos se reían de esto, pues por cumplirse esta orden divina nunca había llovido hasta entonces. Las nubes nunca habían roto esta ley antediluviana para que no cayera el agua (Gén. 2:5), ya que en ese tiempo los vegetales eran regados desde abajo por ósmosis.

n) En la figura Nº1, los tierraplanistas ubican el sheol (lugar de los muertos) en el centro de la tierra, confundiéndolo con géhena (infierno). Es una creencia que llegó a Judá por los griegos (y ellos a su vez de Babilonia con el reino de “las sombras”)12 dos siglos antes de la Era cristiana. Pero la Biblia niega que hoy haya un lugar en el centro de la tierra donde se queman a los malos. Dice claramente que ese juicio, por medio de la purificación del fuego, se cumplirá mil años después de la venida de Cristo en gloria (Mat. 25:31­33; Apoc. 20). Y ese infierno se cumplirá convirtiendo a todos los injustos en “ceniza sobre la tierra” (Eze. 28:18,19) en menos de “siete meses” (Eze. 39:11­14; Apoc. 20:8). Por eso será un fuego de consecuencias eternas. Y sobre esta superficie terrestre purificada, vivirán los justos. No en un fuego eterno, sino sobre la tierra apagada y renovada para siempre (Apoc. 20,21).

Por eso Judas, el hermano de Santiago y hermanastro de Jesús, explica ese fuego eterno con lo sucedido en Sodoma y Gomorra, hoy sin fuego eterno, pero de consecuencias eternas (Judas 1:7). Lamentamos que muchos creyentes conviertan a Dios en un ser tan injusto, mediante un castigo desproporcional e igual de eterno para malos y muy malos, incluyendo al mismo Satanás que originó todo este mal.

ñ) Se valen de símbolos proféticos de Apocalipsis (Apoc. 8:10; 9:1) para argumentar que las estrellas reales están muy cerca de nosotros, dentro de la campana de metal que presentan. Y también de las señales proféticas de Jesús, que se cumplió el 13 de noviembre de 1833 en el hemisferio norte (Mat. 24:29). Pero sabemos que con las “caídas de estrellas”, o “lluvia de estrellas”, como también ocurrió el 23 de mayo de 2014 en México,13 se hace referencia a la caída de meteoritos como en esos lejanos tiempos.

 

Conclusión

 

Lamentamos que estos creyentes conozcan tan poco de la Biblia y de la gran cantidad de información científica, que hoy puede conocerse fácilmente por la web y los medios de información social. Por momentos, hemos visto que cuando la ignorancia se une a una mente tozuda o una idea religiosa sectaria, puede llegar a enceguecer a los creyentes, como lo demuestran los tierraplanistas, a un grado de aberración que hasta algunos científicos, teólogos, educadores y gobernantes, se vieron en la tentación de ridiculizarlos de alguna manera.

El apóstol Pedro ya adelantó a los lectores de las Santas Escrituras: “Ellas contienen algunos puntos difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos” (2 Ped. 3:16).